domingo, 14 de noviembre de 2010

Los palos y el portero del Xerez Toni evita la victoria del C.D Pinzón.





El Pinzón cayó (1-0) ante un Xerez B que se aprovechó de un gol de Adri Cuevas al filo de la primera media hora del partido.

El partido que enfrentó ayer a xerecistas y palermos fue trepidante y muy entretenido. El equipo de Palos de la Frontera sorprendió de inicio presionando muy arriba a los azulinos. Fruto de esa presión, el Pinzón se hizo con el mando del encuentro y gozó de dos claras ocasiones antes del minuto diez. En el 8', un fuerte disparo de Mario lo despejó de puños Toni. Un minuto después, Cata puso de nuevo a prueba a Toni.

El meta azulino se vio obligado a despejar a córner y el saque de esquina también llevó mucho peligro a la meta local, ya que el remate de José se fue por encima del larguero.

El filial despertó a partir del minuto 18. Se sacudió el dominio visitante y a base de triangulaciones entre Adri Cuevas y Luisma empezó a merodear la meta visitante.

Cuevas fue el primero que intentó sorprender a Abraham con un disparo desde la frontal que se marchó rozando el palo. Dos minutos más tarde Luisma protagonizó una diagonal que acabó con un trallazo que tras pegar en un defensa se fue a córner. En el 25', Luisma estuvo a punto de hacer el primero de la tarde, pero cuando se quedaba delante de Abraham se dejó el balón un poco atrás y disparó flojo.

El 1-0 se veía venir y llegó dos minutos antes de cumplirse la media hora de partido. Cecilia habilitó a Adri Cuevas y éste batió por bajo al meta visitante con pasmosa tranquilidad.

En la reanudación, el Xerez B se echó un poquito atrás y el Pinzón tomó de nuevo las riendas. Sergio Iglesias se vio obligado a despejar a córner cuando Cata estaba ya preparado en el segundo palo para empatar el partido. Rubén sacó de esquina muy cerrado y el balón se estrelló en la cruceta.

Sin noticias del filial en ese momento del partido, el Pinzón tuvo la última clara ocasión en un entro chut de Bellido que pegó en el larguero por la parte de arriba.

De ahí al final del partido, el equipo de Juan Carlos Núñez se defendió con mucho orden, emergiendo los centrales Juanma y Borja, que desbarataron las llegadas onubenses.